CREDITO:
Frédéric García
En el marco del cuarto aniversario de la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, resulta indispensable destacar los logros, avances y plataformas que se han establecido para mejorar el futuro de los mexicanos.

Rumbo a una digitalización de la economía, una de las cuestiones medulares de la reforma ha sido convertir el acceso a las tecnologías de la información en algo más asequible para la población en general, al generar las condiciones necesarias para la entrada de nuevos jugadores al mercado. Derivado de esto, se dio una importante baja en los precios de los servicios en el sector1, logrando así incrementar la penetración de las telecomunicaciones en diferentes segmentos de la población. Esto denota la rapidez con la que se ha consolidado la tecnología, hecho que indudablemente impulsará a México a desarrollarse hasta alcanzar los niveles de innovación y tecnología que otras economías equiparables a la nuestra ya tienen. Las telecomunicaciones han crecido a nivel mundial y han evolucionado de manera exponencial, logrando que en el 2011 la ONU declarara el acceso a Internet como un derecho humano básico. En este sentido, la reforma de telecomunicaciones modificó el Artículo 6 de la Constitución en el que se incluye este derecho, buscando reducir la brecha en el acceso a las tecnologías de la información y con ello iniciar el camino hacia la nueva economía digital. México aún tiene mucho que hacer para avanzar y lograr que la economía digital se vuelva una realidad, pero es innegable que ha comenzado a progresar en algunas áreas como la digitalización en el gobierno y en los servicios públicos (trámites y solicitudes en línea), así como la inclusión financiera que busca integrar a través de la tecnología a quienes no han sido considerados para recibir este tipo de servicios.

Según el Centro Mundial de Competitividad IMD2, en su reporte sobre el nivel de competitividad digital de 63 países, México ocupa el lugar 49 en el ranking general, y el lugar 50 en el rango que trata sobre la preparación para el futuro. Es éste último el que hace referencia a la actitud de adaptación y la agilidad en los negocios y la integración de las tecnologías de la información que son, sin duda, las características a fortalecer para avanzar con mayor velocidad en el tema de la economía digital.

El potencial competitivo de México obedece en gran medida a la planeación y la preparación, pero sobre todo, a la resiliencia ante los constantes cambios sociales, económicos y tecnológicos que vivimos como sociedad. La Visión México 20303 del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG) incorpora políticas públicas concretas, en áreas estratégicas de la economía que incluyen y complementan las reformas estructurales en curso y con las que se puede alcanzar un crecimiento económico incluyente, aumentar la productividad de los mexicanos, generar condiciones de competencia, promover inversiones y con ello, mejorar el bienestar ciudadano.

Los avances en el sector de telecomunicaciones y en la digitalización de la economía registrados en México obedecen de manera fundamental a la competencia económica promovida por la reforma en el sector. Debe mantenerse, por ello, el sentido y la dirección de la reforma, así como su plena implementación. Esta es la mejor política para consolidar lo logrado y optimizar el papel que tiene la economía digital en el crecimiento y desarrollo del país.

* Presidente del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales.

1/ Cave, Flores Roux. Posibles Beneficios de la Economía Digital para México. México, 2017.

2/ International Institute for Management Development (IMD). IMD World Digital Competitiveness Yearbook 2017 Results. Suiza, 2017.

3/ Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG). México ante la Cuarta Revolución Industrial: propuestas para la productividad, el crecimiento y la inclusión social. México, 2017.